El esfuerzo con frecuencia se ven remunerados en su debido momento y eso fue lo que le sucedió a María Esthela Esquivel Cardona, quien al inicio de su trayectoria dentro de la industria se planteó como objetivo llegar a una gerencia de planta y tras años de dedicación, llegó la justa recompensa.


La saltillense egresó del Instituto Tecnológico de Saltillo a temprana edad e inmediatamente buscó una oportunidad dentro de la industria, misma que se presentó en la empresa Whitaker Cables de México, donde ingresó como auditora de calidad.


Posteriormente ocupó los puestos de supervisora de calidad hasta 1989. Luego llegó a Arteaga la planta Vanity Fair, donde les agradó su perfil y la contrataron como jefe de producción, donde estuvo de 1989 a 1993.


Ese mismo año se le presentó la oportunidad en Centoco de México, incursionando en la industria automotriz justo cuando estaba el crecimiento en la región y ahí estuvo hasta 1999, iniciando como jefe de turno, luego jefe de producción y un tiempo como gerente de calidad.


“Luego estuve como ingeniero de procesos en la planta Fruit Of The Loom, ingresando en el año 2000, pero esa planta se declaró en quiebra y liquidaron a todo el personal, dejando hasta el final a los empleados de confianza”, relató.


“Casualmente en ese mismo lapso, la empresa Palliser llega a Saltillo y acude con Grupo Amistad para rentar un edificio, siendo designado el que estaba desalojando Fruit Of The Loom, por lo que ambas administraciones acordaron hacer entrevistas de trabajos de los empleados de confianza y les pareció mi perfil, ingresando como coordinador de producción, salí de Fruit Of The Loom un viernes y para el lunes ya estaba trabajando en Palliser”, comentó María Esthela.


“Me contrataron como coordinador de producción en agosto del 2000, desempeñando varias funciones. En el 2002 me nombran gerente de producción y estuve en ese cargo hasta 2009. Ocupando en ese lapso la gerencia de producción de las dos plantas en Saltillo”.


En 2010 se presentó la oportunidad de ser gerente de planta, ya a cargo de distintas responsabilidades, que hasta la fecha realiza, cumpliendo así con uno de sus principales objetivos profesionales.


“Los principales retos a los que uno se enfrenta son los cambios constantes tanto de producción, logística, proveeduría, entre otras actividades que se desarrollan en el día a día de una empresa. Otro reto es saber tratar con las nuevas generaciones, de los millenials para acá, crear sentido de pertenencia y de compromiso con la compañía”, enfatizó.