La catorceava edición de la Cumbre Financiera Mexicana se realizó con el propósito de dar a conocer las circunstancias económicas y financieras a las que se enfrentará México durante este nuevo sexenio.


Arturo Herrera, subsecretario de Hacienda y Crédito Público, dijo durante este evento que es necesario crear condiciones para la inversión privada, la cual invierte 6.7 veces más que el sector público, que solo destina 2.7% del Producto Interno Bruto (PIB).


“Las inversiones que realiza el sector empresarial son fundamentales para el crecimiento y desarrollo del país, por lo que el Gobierno Federal mantendrá la estabilidad macroeconómica”, comentó Herrera.


Durante el panel: Entendiendo la Nueva Agenda Económica de México, se habló sobre las prioridades que se deben tener en la economía mexicana. Sergio Luna, director de Estudios Económicos para Citibanamex, apuntó que hay que aumentar la tasa de inversión, porque con una tasa del 23% para el crecimiento del PIB no es suficiente, además que en esto, las empresas deben contribuir, pues para el gobierno aunque invirtiera de forma efectiva, sería imposible alcanzar esas tasas de crecimiento. “Tenemos que traer inversiones extranjeras para poder lograr el 37% en las tasas del PIB”, señaló el directivo.


Iván Rivas, director de Análisis Económico y Enlaces con la Iniciativa Privada de la Oficina de Presidencia, aseguró que quieren que el sector privado vea al Gobierno Federal como un aliado, y ejemplo de ello es que actualmente se encuentran trabajando con 3 sectores principalmente: energía, infraestructura y telecomunicaciones, y la creación de una lista de proyectos con una inversión de más de 4 mil millones de dólares.


Otro de los invitados durante la Cumbre Financiera fue José Luis Cano, director ejecutivo de deuda corporativa para HR Ratings, quien mencionó que el gobierno ha demostrado la necesidad por las inversiones del sector empresarial, las cuales han logrado mantenerse pero a un paso lento por el cambio de sexenio.


El director de HR Ratings agregó que con la nueva administración, el sector energético está dispuesto a cerrar las posibilidades de inversión, solo mantiene cierta reserva por la incertidumbre en cuanto a las iniciativas que se tomarán por parte del Gobierno, respecto al presupuesto.