Hoy más que nunca la Metodología Kaizen sigue vigente, el cambio en el mundo se ha acelerado y ya no es opcional, es constante, todo se mueve cada vez más rápido. Entonces, el propósito de Kaizen cobra mayor relevancia porque busca asegurarse de que el cambio sea siempre para bien. Las empresas deben buscar mejorar de forma proactiva para no degradarse y tomar el control del cambio.

 

 

En muchas industrias se habla sobre Kaizen -un término japonés que se traduce como mejora continua, un proceso completo que busca la resolución de problemas y está orientado a las personas-, además de ser un plan de acción, es importante verlo como una filosofía, un conjunto de pautas generales y un modo de vida aspiracional.

 

 

Kaizen surgió poco después de la crisis del petróleo de 1973, cuando la recesión mundial impactó a muchas empresas en innumerables países. Kaizen es uno de los pilares fundamentales del sistema de producción de Toyota y una base de la gestión Lean. Al buscar constantemente desperdicios para eliminar, compañías como Toyota fomentan la búsqueda de problemas como el primer paso para crear soluciones.

 

 

Si bien la Toyota Motor Co. se vio afectada por la recesión, tuvo mayores ganancias en comparación con otras compañías en los años posteriores. La forma en la que Toyota logró sobrevivir a esa crisis provocó que muchos sintieran curiosidad acerca de lo que estaba haciendo de manera diferente. Ahora sabemos que Lean estaba transformando la producción automotriz de la compañía.

 

 

Las compañías que invierten tiempo y esfuerzo en estudiar sus procesos desde los ojos de Kaizen y que además lo promueven como parte de la vida diaria de su fuerza laboral obtienen una gran cantidad de beneficios en consecuencia. No se trata solamente de aumentar la calidad y reducir residuos, cuando se implementa correctamente, Kaizen puede brindar resultados positivos a cada nivel de una organización. 

 

 

Kaizen es además una metodología que ayuda a las empresas a desarrollar en sus trabajadores sentido de pertenencia. Para que esto ocurra, es necesario asegurarse de no aplicar Kaizen como un sistema centralizado de meras sugerencias, sino que todos sus colaboradores -no solo los especializados- estén realmente involucrados en la mejora continua. Para ello es necesario no quedarse en las sugerencias, sino que se debe empoderar a los colaboradores para que hagan algo al respecto, que puedan avanzar, experimentar y ejecutar sus ideas en equipos autónomos. Esta dinámica fomentará el sentido de pertenencia entre sus colaboradores. Pues a través de Kaizen los colaboradores ponen en práctica el pensamiento crítico, la resolución de problemas y su creatividad todos los días, usando el método científico. Si se practica el Kaizen de forma adecuada de la mano de los managers, guiando a las personas, este método va a impulsar el crecimiento continuo de las personas.