La iniciativa privada y el sector público trabajan en detectar las necesidades de la industria, y en identificar las oportunidades que existen para las empresas locales

 

 

Fortalecer la cadena de proveeduría representa un gran reto para el estado de Guanajuato, pues significa robustecer el sistema de profesionalización en las empresas para que estas tomen conciencia de que deberán estar a la altura de las exigencias del mercado para poder competir, así lo dieron a conocer expertos en temas económicos y de inversión en el Estado, quienes dieron un panorama amplio de los retos de la proveeduría para el estado de Guanajuato y la región.

 

A decir de Daniel Tavarez Romero, presidente de la Asociación de Empresas Proveedoras Industriales de México (Apimex), los retos de la proveeduría mexicana van a plantear no solo desafíos a los industriales o empresas extranjeras, sino también deben llevar esta reflexión hacia qué tipo de ciudad, municipio y Estado se requiere, para que el entorno propicie el desarrollo de la proveeduría mexicana.

 

Aseveró que la cultura empresarial deberá cambiar a fin de modificar viejos hábitos y enfrentar el cambio, pues hoy en día las empresas están compitiendo no solo a nivel local, sino a nivel internacional.

 

Comentó que Apimex realiza varios encuentros de negocios con el objetivo de que cada vez más empresas locales puedan ser proveedores de las compañías transnacionales.

 

“Tenemos reuniones de negocios, donde se atraen a compradores y posibles proveedores para que hagan encuentros B2B. Nosotros buscamos acercar las oportunidades a los socios e irlos preparando para que puedan ser proveedores más profesionales”.

 

Explicó que las compañías que traen a sus proveedores es porque buscan arrancar la planta con socios confiables, pero posteriormente buscan proveedores locales para reducir costos y facilitar la logística.

 

“Las empresas traen a sus proveedores de confianza, pero poco a poco buscan proveeduría local, el Gobierno y las Cámaras nos hemos preocupado por capacitar a los socios y desarrollarlos”.

 

En tanto, Asael Colunga, director de diversificación de Apimex, dijo que actualmente de los 230 miembros de la Asociación, 111 empresas ya están haciendo esfuerzos para diversificarse e introducirse a varios sectores.

 

Mencionó que las compañías buscan que sus socios implementen la estandarización, optimización y tecnificación en sus negocios con la finalidad de que sean más productivos.

 

“Es importante trabajar en esto, queremos ser más productivos porque ahora no solo competimos con las empresas que están cerca, sino que ahora es con todos los que producen un mismo producto, pero en otras partes del mundo. Por eso ayudamos a los afiliados en las capacitaciones y obtención de certificaciones”.

 

PLATAFORMA DE NEGOCIOS

Asimismo, Guillermo Romero Pacheco, secretario de Desarrollo Económico Sustentable del Estado de Guanajuato (SDES), aseveró que en un radio de 400 kilómetros -que abarca los estados de Querétaro, Guadalajara, Estado de México, Michoacán y Guanajuato- se concentra el 80% del mercado mexicano, se ubica el 70% de los establecimientos industriales, el 70% del comercio internacional y el 60% de la población.

 

“Ahora que hay la iniciativa del corredor central es importante mantener o que no se nos olvide que en esta región existe un excelente potencial para impulsar la proveeduría a nivel nacional e internacional, esto llama mucho la atención porque el valor económico está muy fuerte en esta zona”.

 

Comentó que esta conformación de la zona a nivel regional es un gran salto para la industria, pues se tendrá acceso a una red de negocios, aprovechando que Guanajuato se ubica en el 4.o lugar de crecimiento económico a nivel nacional, registrando un 6% de incremento en exportaciones hasta septiembre del 2017 y se prevé cerrar con un 7% más que el 2016.

 

Respecto al tema automotriz en la región Bajío y la zona Centro Occidente, mencionó que se hace mayor énfasis en la proveeduría, dado que existen hasta el momento 11 ensambladoras, con una producción de 1 millón y medio de vehículos ligeros y la meta es llegar a los 3 millones y lograr producir el 56% del total nacional. Por ello, dijo que se requiere de mayor apertura de las empresas locales para que se integren a la cadena de proveeduría.

 

Las empresas de este sector instaladas en el Estado son 420 hasta el momento y más de 2,000 empresas articuladas a este sector, generando un total de 93,600 empleos y generando el 16.9% del PIB. Además de la proyección de construir 26 parques industriales al término de esta administración.

 

Aseveró que el estado de Guanajuato tiene tres retos a cumplir como parte de la llegada de empresas y el desarrollo de la proveeduría como son atracción de inversiones, es decir, contar con infraestructura logística e industrial, brindar capacitación especializada y suficiencia energética.

 

También, otro reto más es el desarrollo de Mipymes, apoyarlas a que se integren en la proveeduría local, lograr insertar a quienes no estén integrados en la formalidad, profesionalización y buscar el enfoque del mercado de acuerdo a la demanda.

 

El tercer reto es la formación laboral encaminado a disminuir la rotación de personal, una mayor oferta de perfiles técnicos, así como una mayor oferta de guarderías y servicios de apoyo para los empleados.

 

RETOS PARA PROVEEDORES DEL BAJÍO

Luis Aguirre Lang, presidente de Index Nacional, manifestó que una vez que se logró el boom en el sector automotriz resultó ser insuficiente la capacidad de producción frente a la demanda actual y proyectada por los procesos industriales a nivel global.

 

“El sector industrial está haciendo un buen trabajo de reconversión para capitalizar la oportunidad de la atracción de proveedores para un sector industrial importante como es el automotriz-autopartes y que está conectado a un corredor económico de gran desarrollo y crecimiento importante en los últimos años”.

 

Refirió que existen rezagos en aspectos relacionados con la planeación y control de los procesos y el aseguramiento de la calidad, así como una ausencia de certificaciones en las Pymes, lo que limita la capacidad de las compañías multinacionales para ampliar su base de proveedores nacionales.

 

Rezagos tecnológicos tanto en maquinaria como en equipo destinado a la fabricación de las partes y componentes, así como en equipos de metrología y automatización que obstaculizan su productividad.

 

Aseveró que el Encadenamiento Productivo instalado en marzo del 2016, ayuda a enfocarse en la vinculación de la oferta y la demanda de sectores estratégicos.

 

Explicó que a través de este eje se han fijado metas como la de aprovechar las capacidades que dan la diversidad productiva sectorial y regional para fortalecer a las cadenas de producción con inclusión de pequeñas y medianas empresas a las grandes operaciones del comercio exterior, con la finalidad de que los proveedores mexicanos sean tomados en cuenta cuando una empresa internacional decida instalarse en el país.

 

“El fin principal de este sistema es detectar las necesidades de la industria e identificar las oportunidades que existen a favor de la proveeduría local, en esto está todo el sector privado de México participando junto con las áreas del sector público que tienen que ver con el desarrollo del modelo económico como la Secretaría de Economía, la Secretaría de Hacienda, ProMéxico y grupos bancarios para el tema del financiamiento”.

 

Añadió que este modelo se compone de dos aspectos importantes como es  el fortalecimiento de la oferta, es decir, las empresas ya establecidas en México e integradas a la cadena de proveeduría, las que no están integradas y los no establecidos en México.

 

El otro aspecto importante es el fortalecimiento de la demanda, es decir, las empresas tractoras establecidas en México que demandan insumos y cuentan con un programa de proveedores ya establecido, pero también las empresas mexicanas que ya exportan y demandan productos a empresas sin programa IMMEX y el área de las compras de Gobierno, pues también importan muchos de los productos que se requieren en el país.

 

CONSEJOS PARA SER UNA EMPRESA PROVEEDORA

Es necesario generar un modelo práctico de operación a nivel regional y no solo en Guanajuato, sino con todos los Estados que se integran en el corredor industrial, pero ante la llegada de empresas tractoras del sector automotriz, es necesario identificar la demanda negociable por parte de los directivos de estas empresas para comprarle a empresas guanajuatenses y evaluar la oferta de productos y servicios para poderla ajustar a las exigencias del mercado, así lo dio a conocer César Gutiérrez, presidente de Index Guanajuato.

 

“A través de esquemas de encuentros de negocios en donde se puede conectar con proveedores nacionales e internacionales, se impulsa el desarrollo de incentivos y certificaciones para la cadena de suministro y con ello se puede apoyar a las empresas con problemas de desempeño para mantenerse como proveedoras de empresas globales”.

 

César Gutiérrez comentó que uno de los puntos importantes para entrar a la cadena de proveeduría es que tengan credibilidad.

 

“Muchas de las empresas ya no solo piden certificaciones, también piden un trabajo a tiempo y de calidad. Lo importante es que cuenten con un financiamiento que pueda soportar inversiones, proyectos y que sean socialmente responsables”.

 

Destacó que otro de los aspectos más importantes es que los negocios cuenten con tecnología, así como la implementación del sistema ERP, que integra ciertas operaciones que tienen que ver con la producción, logística, inventario, envíos y contabilidad.

 

“Si no tenemos control, no se puede dar sustentabilidad en la empresa y que sea rentable, es necesario invertir en la tecnología y en el desarrollo de la empresa para tener competitividad”.

 

Finalmente, el presidente de Index Guanajuato, mencionó que de acuerdo a datos proporcionados por la SDES y SE a nivel federal, la industria requiere fabricantes de componentes como sensores, partes eléctricas, así como en producción de materias de acero, aluminio o fibras de carbón, por lo que las empresas mexicanas se tienen que preparar para poder incorporarse en las cadenas de valor.