En su último informe, el IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el cambio climático, por sus siglas en inglés) advirtió sobre los principales efectos negativos para la humanidad y el planeta si las temperaturas globales aumentaran por encima de los 1.5 objetivos por encima de los niveles preindustriales. Y, si las temperaturas suben a 2, advierte de consecuencias aún más dramáticas. El informe concluye que alcanzar cero emisiones netas de CO2 a nivel mundial para 2060 es de importancia crítica. Si bien esto puede parecer un objetivo elevado, la ventana para una acción decisiva se está cerrando rápidamente; la viabilidad económica es esencial para el éxito de cualquiera de estos esfuerzos. Es imperativo que los sectores energéticos e industriales se enfoquen principalmente en ayudar a los sectores de la industria pesada y del transporte pesado a lograr emisiones netas cero sin depender de las compensaciones del sector del uso de la tierra. En mi opinión, esto es posible en las economías desarrolladas para 2050 y en las economías en desarrollo para 2060.


Refinando nuestra misión para el éxito


Durante el último año, la ETC se ha dedicado a definir un camino hacia las emisiones netas nulas de los sectores más difíciles de reducir. El resultado es el Informe Misión Posible; sus hallazgos muestran que no sólo es posible tal cambio, sino que también es asequible y potencialmente rentable. Las estimaciones actuales sugieren que, para mediados de siglo, el costo para la economía será inferior al 0.5 por ciento del PIB mundial, con un impacto insignificante en los estándares de vida del consumidor.


Con el lanzamiento del Informe Misión Posible, hemos demostrado que esta transición se puede lograr innovación acelerada e inversión con un costo mínimo para la economía global, a través de políticas ambiciosas. Se basa en el informe de 2017 (Better Energy, Greater Prosperity) y profundiza en los sectores considerados hoy en día como "difíciles de descarbonizar" sólo a través de la eficiencia energética y la electrificación. A medida que el mundo se vuelve más electrificado y la electricidad se descarboniza, la importancia de estos sectores crece para alcanzar la descarbonización total de la economía mundial para el año 2060.